Un espacio de catarsis,
de recuerdos incoherentes que van y vienen...
que te invitan a ver cuanto nos podemos parecer, cuando pensamos lo mismo.


viernes, 29 de octubre de 2010

Por eso hablo


Por eso hablo:
por que si cayo, cada día me demuestras lo poco que importo,
o si esto debiera ser diferente,
solo cuando estamos solos ... muestras que aun estas.
Pareces avasallado,
parezco cansada.
Nada lo soporto, y mucho menos estas que no voy a callar.
Por eso hablo:
y si debiera callar, en esos ecos vendrian las palabras que espero...
o aquellas a las que deberían estar.
Pero como sombra del silencio
solo escucho gritos, violencia, malos tratos, palabras indebidas.
¿Es un juego?
Siempre fui mala para las actividades lúdicas
y no hay maestro que me logre explicar.
Por eso hablo:
por que en aquellos momentos en el que te espero,
empiezas a marcharte y crees haberlo demostrado todo para volver a intentar.
y esto a mi ya me cansa.

Estoy en un cuadro con reglas sin garantias,
sin esperanzas, con proyecciones y nada mas.
No hay nada. O al menos eso es lo que se ve.
O lo que se ve, no es lo que vemos.
lo que vivimos también lo viven los demás.
hay algo, ese algo que esta dentro tuyo y mio
que por cuestiones de ladrillos no se pueden explicar.
Solo se demuestra en los malos entendidos
las cosas buenas y malas,
las tristes y alegres
pero siempre juntitos a la par.


Julieta Lobo

miércoles, 20 de octubre de 2010

mi amor

Tengo el corazón indeciso
la mente compartida
las ideas bloqueadas
y ya no hay inspiración.

Solo escucho a Sílvio,
sueño con su guitarra...
pero sus manos no son como aquellas
a las que yo solía tocar.

Los días ya no son los mismos,
cada vez habrá menos para hablar
ya no habrá que recordar...
solo aquellos momentos vividos.

La vivencia con un amor no correspondido,
desubicado en el lugar
que connota silencios y esperanzas,
misterios y alegrías,
búsquedas y algo mas.

Mi amor...
que palabras tan dulces y que se deben de callar.
prohibidas en sus fonemas
silenciadas cuando se las quiere pronunciar.


.
tres estrofas atrás,
no sabia quien era mi amor.
y ahora que lo veo,
es el único hombre en mis pensamientos.

El callado, el misterioso
el que todo lo tiene y nada lo quiere
quien no siente culpa de buscar en otro lugar...
aquel que no busca y muestra no interesarle nada.

Hombre,
aquel que conocí algún día,
por aquella sonrisa que me proporcionaba,
aquella cosquilla que presumía
y esas peleas reactivas de una situación que se volvía fría al momento posterior.

Ese hombre que no tiene nombre,
y si lo tiene... mejor no pronunciar.
Por si en algún momento logra equivocarse y no habrá vuelta atrás.
aquel quien se atreve a inspirarme,
manteniendo la utopía que sentirá amor,
lo reconocerá por mis palabras...
pero bajo su orgullo espero yo seguir parada.

No vaya a ser,
que cuando me busque yo ya no esté...
no por que deje de amarlo,
si no por que ya debí partir...


julieta lobo

lunes, 11 de octubre de 2010

* (escarbando en el cajón de los recuerdos)

Recuerdo que ese día en el que decidiste partir, mis palabras se aclararon frente a tu destino, y te recortaba la cara a pedacitos para que las cicatrices quedaran allí y así puedas recordarme cada vez que te veas al espejo.Y cuando empezaste a caminar, mi corazón se estremecía y no entendía por qué resultaste, resultó así todo este juego, cuando creía haber puesto todo de mí.Pero y sin embargo, tu te trepaste a tu balsa, y me dejaste en las arenas de la isla de tu alma, y jamás volviste por mi.Y ahora que intentas buscarme, que llegas con telescopios, mapas y brújulas ya no puedo mirarte, ya no puedo resguardarte como un día prometí.Por que desde ese momento en el que desidias hacerme tu pañuelo descartable Julieta lloraba en su cama, y su almohada se empapaba en lágrimas, y ahora que inventa que es feliz, intenta zambullirse en su mentira, por que es en el único lugar donde puede ser feliz. Confió en ti, como a nadie en el mundo, cedió y te hizo feliz, y aún así creía que todo era perfecto, pero tu te conformabas con tenerla como pañuelo.
Hoy el pañuelo quedó en el piso lleno de huellas marcadas en la arena de la isla mas lejana que no se conoce aún.
¿Para qué tantas indirectas?
- Para guardarlas en mi caja, y anotarlas en mi príncipe verde, que desde noviembre solo habló de ti.
¡Mañana serás solo un recuerdo corazón!
¡Aunque aún tenga preguntas para hacer! Te.