Un espacio de catarsis,
de recuerdos incoherentes que van y vienen...
que te invitan a ver cuanto nos podemos parecer, cuando pensamos lo mismo.


jueves, 19 de noviembre de 2009

Lluvia de San Miguel

Pongo stop la música melódica que envuelve todos mis recuerdos y veo por la ventana la lluvia caer. Caen parecen valdes de agua fría, lo puedo notar por los gestos de la gente que veo al pasar, sus ojos se vuelven propios de china, y los paraguas quieren volar como las palomas en el amanecer plagadas en la plaza independencia.
Los autos parecen escapar mucho antes que las calles se llenen de agua y basurales por las canaletas cerradas.
Cerradas y estáticas como esa pareja de perros que se hecharon en la vereda del frente que miran a la gente correr, buscando protección, buscando un abrigo y que el viento se detenga así no pueda contagiarse de esas tierras en donde el viento corre y corre todos los días de la vida.
Todo pasó así de repente...
los vientos se volvieron dinámico, y el agua empezó a bajar su nivel, la gente estaba histérica, pero aún ya no se lo ve.
El agua se absorbió...
ya no hay por qué preocuparse, los niños ya no tendrán razón para llorar, las madres ya no gritaran, los autos bajaran su velocidad y los pajaros volverán a cantar. La gente volverá a caminar, los perros buscarán su comida, el agua dejará de correr y yo...
yo sigo sin tu abrazo como mi abrigo.
[Hc.Tcss]