Un espacio de catarsis,
de recuerdos incoherentes que van y vienen...
que te invitan a ver cuanto nos podemos parecer, cuando pensamos lo mismo.


martes, 17 de julio de 2012

momento catartico

Hay veces en el que siento que mi cerebro algún día dirá ¡Listo! y de repente lo escucho explotar,
hay veces en el que agradezco tenerlo y que sea maduro para algunas cosas e inmaduro para otras,
a veces intento explicar cada uno de los pasos que doy, pero siento que se cansa de tanto pensar. 
Mi cerebro se encuba en mis sentimientos, que muchas veces no les creo. 
Me pregunto si son buenos o malos, si son conocidos o extraños, pero son raros,
la ambivalencia los lleva y los trae y los invita a un camino largo que una que cierro mis ojos para intentar descansar, se abren automáticamente como un flash
A veces las responsabilidades me cansan, pero si no acciono siento culpa, 
yo pienso que, aveces me niego a creer que ya estoy creciendo, o estoy decidiendo madurar. 
Los golpes de la vida son muchos, y los aprendizajes cuestan, pero asi estoy, aquí me ves, como el nomade que siempre quise ser, ayudando a los demás, viviendo por los demás. 
Aveces tengo miedo de perder la memoria, pero a la vez pienso que bueno seria... 
Hoy siento que mis palabras ya no tienen un hilo conductor, empiezan aquí y terminan allá. Me cuesta transmitir lo que quiero decir... 
Creo que la solución estará cuando deje de pensar tanto... o cuando encuentre un limite a el amor maternal que me hace creer que a todos puedo proteger. 
¡Si ya lo se!, lo raro es que soy consciente lo bien o mal que me hace, pero soy inconsciente de hasta donde puedo llegar. 
Ya sé empezamos allá y terminamos acá... como cualquier sesión de terapia con sus blabla manifiestos y sus blabla latentes, la vida es una sesión psicoterapeuta, y cada uno de los días estamos latentes y el día que lleguemos a ser manifiestos sabremos que nada anda bien y que a todo lo estamos viviendo lo estamos escondiendo. ¡Si! asi, como un hermoso circulo vicioso, como neuróticos que somos, como hijos del rigor, como amantes del dolor, como gozosos del amor.